El navegador que utiliza no soporta el javascript

El Libro Blanco

ver las estadisticas del contenidorecomendar  contenido a un amigo
compartir en facebookcompartir en twittercompartir en tuenticompartir en tumblrcompartir en meneame
Después de tantos años, había conseguido por fin encontrar la fórmula que me proporcionaba establecer el futuro inmediato del curso de mi vida. Ni siquiera recuerdo el tortuoso camino que seguí para llegar a ese punto; era tan enrevesado que sólo podía recordar algunos hitos, algo así como metas de montaña en una carrera ciclista. La suma total de fracasos y de ínfimos éxitos dieron como resultado este libro que vengo escribiendo desde hace dos meses y del que ya he llenado una décima parte, más o menos.

 Uno de mis experimentos iniciales fue mojar sus tapas con agua bendita -que hábilmente obtuve de la iglesia de San Fernando, en mi propia calle-, y exponerlo al relente de la noche de tres lunas llenas. Conseguí un ligero cambio en el color y en el peso. El último importante que ahora recuerdo fue colocarlo disimuladamente en el interior del ataúd de un desconocido durante una misa y rescatarlo antes del entierro. Pero quizás el paso más importante fue conseguir trasladarlo todo al ordenador y abandonar la escritura manual sobre el papel, aunque con los mismos resultados sorprendentes: lo que escribía ocurría a continuación en un futuro inmediato, entre 10 y 15 minutos.

Empecé a dominar mi propio destino manipulando el devenir con frases de mi cosecha, cada vez más elaboradas. Al principio escribía en el libro deseos del tipo: “Este día nublado y fresco se va a tornar soleado y cálido”, o “deseo que el ruido ensordecedor de esta ciudad cese totalmente durante una hora”. Y tal como lo redactaba, así ocurría, sin vuelta atrás. Cuando me puse con en el microordenador portátil ya escribía sobre asuntos más trascendente para mí, como por ejemplo: “Este dolor de cabeza tan fuerte va a desaparecer totalmente”, o “La compañía eléctrica me va a facturar por dos meses de consumo sólo 1 euro”. Por desgracia cometí un error al escribir sobre este pequeño y endiablado teclado; al escribir la oración: “Hoy mismo la buena suerte llamará a mi puerta”, cambié sin advertirlo una “s” por una “m” y la palabra “suerte” pasó a significar “muerte”. Así que ahora estoy preguntándome cómo la Señora de la Guadaña se me va a llevar plácidamente en los próximos minutos.

 

El Libro Blanco
Vota:
Resultado:
(8 votos: promedio 7.63 sobre 10)
Autor: Juan Zamora
Enviado por Juan_Medit01 - 19/08/2010
ir arriba
COMENTARIOSañadir comentario
Regístrate en la web para poder comentar
o conéctate con Facebook
0 Caracteres escritos / Restan 1000
Aburrimiento Mmmmm... Me callo. Confundido Sorprendido Sonrisa Guiño Risa Fiesta! Diablo Beso Lengua Inocente Mier..! Enfermo Enojo Triste Llanto 
1) wicca7 dijo...
wicca7
Agrega rápidamente en el pie de página "Fe de erratas: Hoy mismo una buena mujer fuerte llamará a mi puerta" Sonrisa
 0   0  wicca7 - [19/08/2010 15:17:54] - ip registrada
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algún contenido erróneo u ofensivo, por favor, comuníquenoslo mediante el formulario de contacto para que podamos subsanarlo.
ir arriba

¿Cómo crear un Album Digital Hofmann?
Organiza las fotos de tus vacaciones, bodas y otros momentos especiales en un album Hoffman personalizado en sólo tres pasos:
- Descargar Hofmann gratis
- Pon el codigo registro hofmann 410767
- Crea el álbum en tu ordenador.
- Recíbelo en tu casa sin gastos de envío.

¡Ahora también calendarios personalizados

Ya disponible la versión de Hoffman para MacSíguenos en Facebook!

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestrapolítica de cookies. Aceptar