Mi pequeña, déjame conversarte esta noche... se que no escucharas mi voz, pero me comprenderas en mi silencio.
Mis constantes pensamientos son para ti y el llanto interior que desconoces de mi.
Xania hija mia, dejame llorarte al viento, para que este asi seque mis lagrimas.
Asi no quiero que me veas... ni que me sientas sin ti.... desesperada.
Pequeña mia, pequeña Xania, guardo tu amor como un avaro guarda su tesoro; guardo tu sonrisa y tu ternura, pero... es tu dulce voz lo que mas adoro.
Eres la luz de mi mañana y sosiego de mi conciencia.
Te espero ansiosa: a ti te debo mi templanza y mi intrigante paciencia.
Porque fuiste la luz de mi jardin marchitado, que un once de mayo traje a este mundo, pensando en la suerte de cara.
ahora y sin saberlo entonces, me he dado cuenta de que en cierto modo, fue para dejarte abandonada.
Me arranque de tus brazos, me distancie de tu crianza, y por fin hija mia... reuni el valor y las palabras para pedirte perdon y perdones mi tardanza.
Te lloro por las noches, te imagino risueña cada mañana, tu voz resuena en mi, como el aire del suspiro que necesito para vivir, tu aliento seca mi sed, y me recuerda quien soy para ti.
Hay veces, mi niña, que he sentido que ya no eras mia... te he sentido lejana.. pero ¿sabes que, mi amor? he sentido tu calor en sueños, acompañado, en vigilia; devolviendome las ganas.
Te has paseado por mi alma y he sentido tu dulce y delicada mano acariciando mi cara, susurrando con ternura al oido...¡"Estate tranquila mamá"!
Reconozco que me desperte sobresaltada, incluso antes de incorporarme, senti que mi llanto resbalaba por la almohada... pero me dio tiempo a decirte estas palabras:
¡ESPERAME MI NIÑA!... ¡ESPERAME POR FAVOR!... !XANIA ¡ESPERAME!
¡¡¡¡VOLVERE CUALQUIER DIA... DE CUALQIER MAÑANA!!!!
Fuente:
A mi hija Xania