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lo que cuenta es la esencia
¿Como empezó todo? Fue hace ya mucho tiempo... ¿fue la casualidad, o tal vez el destino? no lo supe en su momento, y aun el día de hoy sigo sin saberlo. El caso es que tu presencia y la mia se encontraron, nos conocimos. Poco a poco empezamos a hablar, primero alegremente, bromeábamos, hacíamos chistes, tan solo dos personas que disfrutaban de su mutua compañía. Pero poco a poco comenzamos a hablar mas en serio, tanteandonos poco a poco, poniéndonos a prueba en ocasiones. Hasta que lentamente un sentimiento puro fue naciendo en nosotros, aquella sensación de cariño, de apego, aquellas ansias de que llegase el día siguiente para poder vernos, aquello que comúnmente y por ponerle nombre llaman amor.
Dolor, sufrimiento, amargura fue lo que provocó aquel estado, pues ambos anhelábamos algo que no podíamos alcanzar. Y aunque durante un tiempo tratamos de vivir una ilusión finalmente nos rendimos a la evidencia y renunciamos el uno al otro. Fue difícil al principio, pero fue el inicio de una bella amistad. Pero otra vez el destino jugó su crucial papel, y poco a poco tristezas y pesares se cernieron sobre ti, te golpearon sin cesar, y yo desde aquí hacia lo posible por ayudarte, te decía frases bellas y alegres, intentaba levantarte el animo por todos los medios. Sin embargo ansiaba estar allí contigo, tenerte entre mis brazos, mirarte a los ojos y limpiar sus lágrimas, para después besarte dulcemente el pelo y decirte que todo iba bien, intentar con mi presencia hacerte olvidar el resto del mundo y llevarte hasta las estrellas si allí era donde querías estar.
Aunque era consciente de que aquello era imposible, pero mi corazón lo pedía. Aun así parecía mi presencia suficiente para mitigar una parte de tu dolor, y aquello me consolaba en cierto modo. Día tras día me decía a mi mismo '¿en que coño estas pensando? ella no es para ti, ni tu eres para ella. Si el destino hubiese querido uniros lo habría hecho'. Tristes palabras, pobres para alguien que jamas ha creído en el destino, pero la única excusa que me quedaba. Intentaba olvidarte desesperadamente, incluso desaparecer sin dejar rastro, mandarlo todo a la mierda y encerrarme en mi mismo hasta que la tormenta pasase, algo que siempre se me dio bien. Sin embargo esto no fue posible, pues sin que yo me hubiese dado cuenta tu me habías cambiado. Aquellas alegres frases habían calado hondo en mi corazón, aquellas dulces palabras habían desquebrajado la coraza que durante tantos años había recubierto mi corazón, defendiendolo del dolor, pero también de la alegría. Y las fisuras que había provocado tu cariño eran tan grandes que no me permitían terminar con esta historia, pues la sola idea de no poder sentir tu presencia me provocaba un dolor indescriptible.
De ese modo seguí aquí, siempre pendiente, sonriendo ante las ideas ocurrentes de tu cabecita loca, sufriendo con los baches que hallaba tu corazón, llorando sin lágrimas tu ausencia... Mas de una vez intenté sacar de tu cabeza la idea de que estuviésemos juntos... en esos momentos intentaba hacer acopio de sentido común, ser tan practico como siempre había sido, lo que no es posible jamas lo será, simplemente... sin embargo tu me habías recordado lo que era soñar, y el resultado al hablarte no era el esperado.. ¿Como convencerte de algo en lo que no creía?¿Como arrancar de tu mente un sueño que yo también compartia?
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