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Una visita a La Plata con la elegancia arquitectónica de sus edificios públicos y su trazado único, su historia en fotos actuales y antiguas y todos los sitios de interes general.
Juan José Dardo Rocha y la Fundación de La Plata.
Nació en Buenos Aires el 1ro. de setiembre de 1838. siendo sus padres Juan José Rosendo Rocha y doña Juana Arana. Realizó estudios primarios y secundarios, pasando luego a la Universidad de Buenos Aires, donde se graduó de abogado.
En 1859 participó en la lucha sostenida entre Buenos Aires y la Confederación, como Teniente de Marina y Secretario del Jefe de la Escuadra. y en 1861, al estallar nuevamente la guerra, intervino en la batalla de Pavón, con el grado de Teniente 1ro.
Durante la guerra del Paraguay, asistió al combate de Pehuajó en el que resultó muerto el Comandante Carlos Keen, y ocupando su cargo, Dardo Rocha se distinguió por su valor y entusiasmo; herido de consideración en Curupaytí, debió regresar a Buenos Aires.
El Dr Dardo Rocha fue investido como Gobernador de la Provincia, el 1 de Mayo de 1881, y dijo en su discurso 'Debemos esperar que en un breve tiempo levantemos una ciudad populosa y floreciente que, para las necesidades administrativas y políticas, reemplace en cuanto sea posible a la antigua capital'. Se formaron dos comisiones que tuvieron a su cargo la elección del lugar apropiado para levantar la nueva capital.

Finalmente, luego de rechazar varios lugares, se eligió el partido de Ensenada, cercana a la boca del Río de La Plata y conectado con Buenos Aires a través del ferrocarril. Reunía las condiciones ideales.
Eso sí, era preciso fundar una ciudad desde sus cimientos, porque el sitio no era otra cosa que montes, lomas y bañados, recorridos por liebres, perdices y vizcachas, que servían de pastoreo a las haciendas de las estancias cercanas.
Los únicos habitantes de esas extensiones eran los puesteros de Martín Iraola y los pobladores de Tolosa, una pequeña localidad de 7.000 habitantes, fundada en el año 1871.
Entre marzo y abril de 1882, la Legislatura de Buenos Aires consideró el tema de la nueva capital, que recibió entonces su nombre definitivo, La Plata. Muchas críticas y polémicas en los periódicos porteños; Sarmiento salió a la palestra vaticinando sombríos pronósticos.
Entretanto sin hacer mucho caso a estos y otros desdenes, las autoridades provinciales habían fijado fecha para la fundación.
Sería el 19 de noviembre, fiesta de San Ponciano, Patrono de la ciudad. La piedra fundamental debía colocarse en una urna que sería enterrada en el centro de lo que habría de ser, con el tiempo, la plaza principal, la actual plaza Moreno.
Trabajos Febriles
Febrilmente comenzaron los preparativos de la ceremonia, que se había proyectado para que tuviera una gran majestuosidad.
La Comisión de Invitaciones para asistir a la colocación de la piedra fundamental, previene en la víspera casi del histórico acontecimiento “que le es sensible no haber podido invitar especialmente al bello sexo argentino, en razón de no hallarse todavía en la localidad, ningún edificio digno de poder alojarlo con las distinciones merecidas”.

También se advierte que los pasajes del ferrocarril no se venderán. “Se distribuirán gratis por el Directorio del Ferrocarril del Oeste, cada boleto esperará el tren en que se debe ir y la hora de salida”.
El viaje desde Buenos Aires duraba en tren por lo menos tres horas.
Se abovedó con conchillas el trayecto entre la estación y la plaza y se cursaron las invitaciones generosamente.
Ante todo faltó el padrino, el Presidente de la Nación, Gral.Roca quien se hizo representar por el Ministro Victorino de la Plaza.
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