
|

 |
Tras los sueños de Don Roque (joaquin piedrabuena) |
|
 |
 |
 |
|
un sueño que se convirtió en pesadilla
Terminé primer grado y esa última tarde de Diciembre de 1966 mi madre y yo regresábamos a la estancia llevados por el lento trote del 'Ñato'. Si habrá pasado temporadas duras ese caballo tordillo, de figura tosca y apariencia aburrida. El Ñato tenía poco de lindo, pero era muy noble y dócil de riendas. Aguantó heladas, calores insoportables y los largos fines de semana atado al palenque del boliche de Don Julio donde mi padre derrochaba horas de su vida entre naipes y vasos de brandi (su bebida favorita).
Mi madre conducía el sulky callada y con la mirada fija en el horizonte que se dibujaba a lo lejos cortando nuestro camino que se abría en perspectiva.
Doña Aurelia estaba preocupada y yo lo notaba.
-¿Qué te pasa?, -le pregunté.
-Nada, -me dijo mirando hacia otro lado.
Cuando volvió a dirigir su vista hacia el frente noté que una lágrima caía por su mejilla.
-¡Estás llorando!, -grité
-No. Es la tierra que me irrita los ojos, -fue la respuesta.
Mamá nunca reconocía que estaba mal. Era una mujer sufrida. Solía reñir con mi padre y encerrarse horas en la pieza. Una vez vi con tremendo pesar que Don Roque le aplicó unos cachetazos en la cara tras una de las tantas discusiones.
Siempre supe que ellos estaban 'juntados'. Que vivían en 'concubinato'. Que cada uno había tenido hijos con otra pareja y que se conocieron en Entre Ríos. Ella era nacida en esa provincia. Armando y Raúl, mis hermanos, también.
Quizás mis padres se marcharon de la vida ocultandome toda esa historia. En verdad supe todo desde pequeño, pero fui cómplice de aquella mentira, para no incomodarlos. La gente de campo era muy prejuiciosa con esas cosas.
El hecho es que Don Roque y Doña Aurelia estaban juntos pese a todo. Y a donde decidía marchar mi padre, allí lo seguía la familia.
Precisamente, por este eterno marchar de Don Roque, mi madre estaba triste. ¿Cómo iba a imaginarme yo que aquel era el último trotecito lento del Ñato llevándonos a 'La Escondida'? Y así fue.
Unos 'porteños' de la capital habían convencido a papá de radicarse en Córdoba. Precisamente en un pueblito del norte llamado Chuña. La idea era elaborar carbón de la madera del desmonte de una impresionante estancia que habían adquirido recientemente. Y Don Roque se entusiasmó. Tiró por la borda tantos años en 'La Escondida' para volar en alas de una ilusión. Pero esta vez no eran algunas leguas, eran casi 1300 kilómetros hasta Chuña.
Mi madre estaba descorazonada. Ella amaba la estancia y amaba Los Cardales. Sus plantas, la glicina del patio, todo quedaría para otros caseros. Sabía que extrañaría las visitas de Doña Julia, la mujer del loco Palavecino y los mates con torta frita en casa de Doña Elvira Salaberri. Ese era todo su mundo y… sus pocas alegrías. El resto trabajar. Que la quinta, que la ropa, que las gallinas, que la comida de los peones y las montañas de platos sucios.
|
|
 |
 |
|
 |
 |
 |
Quizás también te interese:
(5 votos: promedio 8.6 sobre 10)
|
 |
|
|
|
|
|
 |
 |
Eso eso… los “viejos” lo que quieran, menos, sentirse viejos.
Buena noche niño…sueña con los angelito, no, mejor con las angelitas.
Aunque, no se si existe ese vocablo, en la real academia esa, es más, no se
si no se reirán los erudito del saber, de esta derivación al femenino… pero sabes que?
Me importa un pimiento, lo que digan, los que saben.
Mejor ,sueña con alguna diabla.
un besito...
La infancia es la parte mas importante de un niño y la de un viejo.
hay niñosviejos y viejosniños, yo para mí prefiero lo segundo, porque los niños tienen que ser niños y los viejos, que sean lo que quieran ser.
Que lío tengo hoy jaja... no quiero ser viejo, pero lo soy... no quiero ser niño, pero lo soy...Tengo garrota, que meto en los charcos y tengo consejos(de niño travieso) para los mayores. Reír y reír, comer y dormir y si tenemos que llorar con fuerza para que se nos oiga.
Canalizar bien la infancia cuando somos adultos, nos hará, seres comprensivos y justos.
Tu infancia está bien canalizada, porque hablas de ella y de los que formaron parte
sin rabia sin reproche sin pena, cuentas tu infancia con verdadera añoranza, aun, de lo mal vivido.
saludos...
4) Ya se ven todas las paginas
Hola
Ya he solucionado el error que no permitía visualizar las últimas paginas
Saludos
cecilia
Me gusta mucho como escribes... tu relato es hermoso.
Me gustaría leer el final del relato... podrías copiarlo en un comentario?
Un abrazo,
Iris.
es verdad no se ven las dos últimas, " Jopeta"
1) El relato queda trunco.
Las dos páginas finales no se pueden leer...
Luego te enviaré privado, Joaquín.
Franca.
|
 |
|
|
|
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algún contenido erróneo u ofensivo, por favor, comuníquenoslo mediante el formulario de contacto para que podamos subsanarlo.
|
|
|

|