- Señora, buenas tardes ¿se encuentra katy?
- Si pero ahora esta descansando, esque anoche llego tarde del trabajo y de frente se puso a dormir, ¿para que la necesitas?
- Ayer dejamos una discusión pendiente y quisiera que la acabáramos hoy, es algo personal entre yo y ella .
- Ummm… Pero ahora esta descansando podrías regresar mas tarde, te aseguro que estará despierta.
- OK, gracias.
Su risa causaba espanto en todo el sentido de la palabra, me miraba con ojos de lujuria de hambre y me enseñaba el cuchillo que lo iba a enterrar en mi cuerpo de mujer. ¿Para que gritar? Nadie me escucharía, al menos eso creía yo, empapada en el sudor frió que recorría mi cuerpo, me empezaba a acorralar con una risa sin eco…no podría defenderme, la impotencia me estaba matando poco a poco, pero de algo si estaba segura , mi hermanita había burlado aquel tormento. Mientras retrocedía, pedía a Dios que me sacara de aquel lugar, hasta ahora no me lo había explicado de cómo fui a parar allí, todo parecía un laberinto, un juego en donde si te atrapan ya estas muerta… se acercaba con lentitud como tratando de saborear el momento de pánico del que había sido presa, cuando de repente tropiezo con algo, al parecer una palanca y tras de mi se abre una puerta, no lo pienso dos veces y entro.
- Esa maldita zorra, se ha confabulado con su madre para no recibirme, y ¿sabes que me dijo?
- Y dale con eso, ¿no puedes calmarte un momento? si él te dijo que no y te lo negó todo, pues solo queda creerle, ¿Qué ganarías con ir allá y reclamarle en su propia casa? Si igual te lo va a negar.
- Sabes que Flavia, me arrepiento de contarte todo esto, no ayudas en nada ,a veces me pregunto para qué existen las amigas si solo sirven para quitarte el tiempo, me tengo que ir , voy a cortar. Me quedo admirada de tal majestuosidad que estaba adornado el recinto, todo blanco excepto la alfombra roja de decoraba el suelo , era el único lugar limpio en donde las cosas estaban completas y en su lugar, aquel aposento transmitía confianza y olía a paz, era el único lugar en donde toda desesperación se esfumaba, pero… ¿Dónde esta esa risa espeluznante que hace minutos la venia escuchando constantemente?...había desaparecido por completo, por alguna razón ya no me acompañaba. Avanzo como tres metros hacia el centro y veo que se mueve una de las cortina adornadas con piedras preciosas, sale una persona… ¿Dónde lo había visto antes? Claro, era mi vecina a la que le encantaba espiar a mi familia mientras hacíamos reuniones familiares, la típica chismosa. Salio al reconocerme…no entiendo… ¿otra ves ella metiéndose en mis asuntos?, ya era el colmo…!no puede ser!, ella había muerto hace cinco años .
Continuará…