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(Cádiz, 1897 - Cádiz, 1981),
¡entre los geranios rosas una mariposa blanca !
asi me grito la niña, la de las trenzas doradas.
-corre a verla, corre a verla que se te escapa.
por los caminos regados del oro nuevo del alba
corri a los geranios rosas ¡ y ya no estaba !
volvi entonces a la niña, la de las trenzas doradas.
- no estaba ya, iba a decirle... pero ella tampoco estaba.
a lo lejos, ya muy lejos. se oian sus carcajadas.
ni ella ni la mariposa, todo fue una linda trama.
el jardin se quedo triste en la alegria del alba
y yo solo por la sola calle de acacias
y esto fue mi vida toda: una voz que engaño el alma.
un correr inutilmente, una inutil esperanza...
¡entre unos geranios rosas una mariposa blanca !
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