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No se lo dijo a nadie i el tango callejero
en un compás profundo de angustia lo contó,
los cien labios del barrio lo supieron primero
i luego las mil bocas del pueblo lo cantó.
Se vestía de luto...Tenía un gesto austero,
si tuvo padre i madre jamàs los conoció
i en un ocaso aciago tras un claro i ligero
saludo transeúnte...se alejó...se marchó.
¡Pobre la chica amiga, ella ni era coqueta!
Si él la quiso dos meses, la embriagó de infinito
i luego en una esquina del mundo la dejó.
Fue tan sólo un saludo. A la vida indiscreta
no se lo dijo nadie, pero el tango maldito,
en un cínico ritmo de angustia lo contó.
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