
|

 |
Tomates en Oferta (Francisco) |
|
 |
 |
 |
|
Foto de el ofertón realizada el día 1/12/2006 en el
carrefour los angeles de Madrid

|
|
 |
 |
|
 |
 |
 |
Quizás también te interese:
(51 votos: promedio 7.45 sobre 10)
|
 |
|
|
|
|
|
 |
 |
menudo ofertón!!!jajajajja
Una pareja de amantes está retozando en la cama cuando oyen entrar al marido. Saltan de la cama y ella le calma:
"No te preocupes, te voy a cubrir de talco y te estás completamente quieto para pasar por una estatua".
Rápidamente lo cubre, quedando él todo de blanco. Al momento, entra el marido en la habitación.
"¿Qué tal, cariño?"
"Pues, muy bien, mi amor".
"¿Y esta estatua?"
"Pues nada, vi el otro día una igual en casa de los Pérez, me gustó y la he comprado esta mañana".
Sin más comentarios se acuestan los dos.
A las tres de la madrugada, el marido se levanta, se va a la cocina, coge un vaso de leche y unas galletas y regresa a la habitación. Se acerca a la estatua y le dice al oído:
"Toma, machote, que yo me pasé así tres días en la casa de los Pérez y no me ofrecieron ni un vaso de agua".
 En el pentágono han decidido dar una gratificación a sus altos cargos militares por los ¿servicios? prestados, así que reunen a todos los generales y les ofrecen medirles la distancia entre las dos partes del cuerpo que elijan y darles diez mil dólares por cada centímetro. El primero de ellos pide que le midan de la cabeza a los pies; el resultado de la medida es de un metro ochenta, así que le dan un millón ochocientos mil dólares. El segundo, en cambio, abre los brazos en cruz y pide que le midan desde la punta de los dedos de la mano derecha a los de la mano izquierda, y resulta que la medida obtenida es de un metro sesenta, así que le dan un millón seiscientos mil dólares. El tercero pide que le midan desde la punta del pene hasta los testículos, lo que provoca una estruendosa carcajada de todos los demás. El general, tranquila y parsimoniosamente, se quita los pantalones y todos pueden ver que sólo tiene pene... y nada más. El medidor le pregunta, sorprendido:
- Pero... ¿y sus testículos?
- ¡En Vietnam!
27) Todavía sigo riéndome con éste (hay que combatir el aburrimientooo)
 Un empresario ofrece un puesto de trabajo y va entrevistando a todos los candidatos. Entra el primero:
- A ver, voy a hacerle una prueba sencilla antes de darle el puesto. Dígame los números del uno al diez:
- Eso es fácil, ahí van: uno, tres, cinco, siete...
- ¡Un momento, pare, pare! ¿Cómo es que dice los números de dos en dos?
- Es que yo antes era cartero, y cuando iba haciendo mi ronda, primero entregaba las cartas en los números pares y después en los impares.
- Pues lo siento mucho, pero no puedo darle el trabajo si no consigue superar esta prueba tan sencilla.
El candidato sale apesadumbrado y pasa el siguiente.
- Para que el puesto sea suyo tiene que superar primero una prueba que voy a ponerle. Dígame los números del uno al diez.
- ¿Sólo eso? ¡Pero si está chupado!: diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco...
- ¡Alto ahí!, ¿cómo es que está diciendo los números en orden inverso?
- Pues verá, es que yo antes trabajaba en la NASA y era el que hacía la cuenta atrás en los lanzamientos de cohetes.
- Me temo que no voy a poder darle el trabajo si no hace la prueba corrextamente, lo siento mucho.
El candidato sale triste y cabizbajo y pasa el siguiente.
- Mire usted, la única condición que le voy a poner para darle el empleo es que me diga los números del uno al diez; si lo hace, el trabajo es suyo.
- Pues vaya preparando el contrato para firmarlo, por que eso lo hago yo por debajo pata. Ahí voy: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis...
- ¡Muy bien, muy bien, enhorabuena! Ha sido usted el único que ha pasado la prueba, menos mal que queda todavía gente competente. Antes de darle el puesto sólo quisiera hacerle antes una pequeña pregunta sin importancia. ¿A qué se dedicaba usted antes?
- ¿Yo? Antes yo era funcionario.
El empresario se queda pensativo, rascándose la barbilla dubitativo.
- ¡Hummmmm! ¿Le importaría terminar la cuenta hasta el diez?
- Por supuesto: siete, sota, caballo y rey.
26) A Francisco........................
JAJAJAJJAJAJ... ESO SI QUE SON OFERTAS... Y LO DEMAS TONTERIAS...!!!!
AMIGOS. CHINO...Y NIGRO ... ESTAIS SEMBRAOS... MENOS MAL QUE ESTAIS AQUI AL PIE DEL CAÑON .. ??? QUE SERIA DE NOSOTROS... ?? mI VOTITO HOY ES PARA .... NO LO DIGO ... YA LO VEREIS... ?? .
sALUDITOS cHESCA
EN LA NOCHE DE BODAS DE UN TORERO.
LE DICE EL A ELLA AL METERSE EN LA CAMA: OYE,TU NO ERES VIRGEN
Y ELLA RESPONDE: Y A TI TE FALTA UN HUEVO.
EL ENFADADO DICE: BUENO ES QUE LO MIO FUE EN UNA CORRIDA
Y ELLA RESPONDE: Y LO MIO QUE TE CREES ¿QUE FUE DE UN SUSTO O QUE?
-Abuela, ¿has visto las pastillas que estaban encima de la mesa?
-¿Y tú has visto los dragones del pasillo?
-Oiga, perdone, ¿la acera de enfrente?
-Sí, es aquella de allí
-¡No me joda! ¡Si acabo de estar allí y me han dicho que es ésta!
22) Qué poca actividad últimamente
Una mujer va a la isglesia y le dice al cura:
-El hijo de puta de mi novio me tocó las tetas.
El cura dice:
-Ven, ven. Te gusta, ¿eehh? ¿Ves? Y no soy un hijo de puta.
-No, ya, pero el hijo de puta de mi novio me metió el dedo por el culo.
-Ven, ven. Te da gusto, ¿eehh? Pero no soy un hijo de puta.
-No, ya, pero el hijo de puta de mi novio me hizo un polvete.
-Ven, ven. Te gusta, ¿eehh? Y no soy un hijo de puta.
-No, ya, pero el hijo de puta de mi novio luego me dijo que tenia el sida.
-¡¡JODEEER!! ¡¡¡Qué hijo de puta!!!
 Interrupciones en la oficina, esa sangría económica
Redacción de Baquía el 15/12/2006
Además de molesto, que a uno le distraigan continuamente en el trabajo puede resultar caro.
Un respetable oficinista se pone a trabajar en un informe. Pasa un compañero: Quieres un café? Luego, gracias. El oficinista vuelve al trabajo. Llega un e-mail. ¡Ha ganado usted un fin de semana en Orlando! Ya me gustaría, piensa el empleado.
Borra el correo: ¿Qué estaba haciendo yo? Ah, sí, y retoma su tarea. Pero entonces suena el teléfono; en producción quieren saber para cuándo estará el informe. Para cuando me dejéis hacerlo, suspira el pobre trabajador.
¿Les suena esta escena? Y es que a veces parece imposible terminar una tarea sencilla en el trabajo sin ser interrumpido. Según un estudio realizado en EEUU, los oficinistas son interrumpidos en su trabajo una media de once veces por hora, lo que le cuesta a las empresas de aquel país la friolera de 588.000 millones de dólares al año.
Por no hablar de que muchas veces la distracción no viene de fuera, sino de uno mismo. Revisar el correo electrónico, navegar por Internet, chatear... Son entretenimientos que también nos alejan del trabajo, y de los que no podemos culpar a los demás.
Según los expertos, un jefe es interrumpido seis veces por hora, y el currito de a pie nada menos que setenta al día. Otro estudio de Basex establece que los trabajadores tardan una media de cinco minutos en recuperarse de cada interrupción y volver a lo que estaban haciendo, así que se pierden algo más de dos horas diarias.
Es más, una tercera investigación ha descubierto que los empleados interrumpidos por correos y llamadas telefónicas trabajaban menos que otros que habían fumado marihuana.
|
 |
|
|
|
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algún contenido erróneo u ofensivo, por favor, comuníquenoslo mediante el formulario de contacto para que podamos subsanarlo.
|
|
|

|