A la edad de las mujeres De quince a veinte es niña; buena moza de veinte a veinticinco, y por la cuenta gentil mujer de veinticinco a treinta. ¡Dichoso aquel que en tal edad la goza! De treinta a treinta ...
Un valentón Un valentón de espátula y gregüesco, que a la muerte mil vidas sacrifica, cansado del oficio de la pica, mas no del ejercicio picaresco, retorciendo el mostacho soldadesco, po...
A Celestina Yace en esta tierra fría, digna de toda crianza, la vieja cuya alabanza tantas plumas merecía. No quiso en el cielo entrar a gozar de las estrellas, por no estar entre do...
Burla de los eruditos de embeleco Burla de los eruditos de embeleco, que enamoran a feas cultas Muy discretas y muy feas, mala cara y buen lenguaje, pidan cátedra y no coche, tengan oyente y no amante. No las de...
Descuido del divertido vivir Descuido del divertido vivir a quien la muerte llega impensada Vivir es caminar breve jornada, y muerte viva es, Lico, nuestra vida, ayer al frágil cuerpo amanecida, cada instante en...
A una nariz Érase un hombre a una nariz pegado, érase una nariz superlativa, érase una nariz sayón y escriba, érase un pez espada muy barbado. Érase un reloj de sol mal encarado, érase un...
Despertar a tu lado Soneto con encabalgamientos "Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido, venas, que humor a tanto fuego han dado, médulas, que han gloriosamente ardido, su cuerpo dejarán, no su ...
Ay, ¡Floralba! Ay, Floralba! Soñé que te...¿Dirélo? Sí, pues que sueño fue: que te gozaba. ¿Y quién, sino un amante que soñaba, juntara tanto infierno a tanto cielo? Mis llamas con tu nieve y con...