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¿Cuantas veces por diversas circunstancias nos consideramos derrotados? ¿Cuantas veces pese a que ponemos nuestro mejor esfuerzo las cosas no resultan como deseamos? Y lo que es peor aun antes de que alguien esgrima alguna palabra nosotros mismos ya nos derrotamos.
Dejamos que la mala actitud afecte nuestra auto-estima y en lugar de aprender de esa área de oportunidad nos cerramos sobre nosotros mismos y no aprendemos lo positivo de esa situación, nos consideramos tan perfectos en ocasiones que no admitimos el que podemos cometer un error pero si cambiáramos nuestra actitud comprenderíamos que esa debilidad puede convertirse en una fortaleza aprendiendo canalizarla.
Hablábamos en alguna ocasión de cambiar el lado de la moneda conforme a las circunstancias, hoy quizás por eso sea útil el comprender que también es necesario el aceptar nuestras limitaciones y desarrollarlas adecuadamente. Así que comparto esta historia con ustedes esperando complementar la idea ya pasada:
Una buena actitud
Un niño pequeño salio al jardín para jugar con una pelota y un bate de beisball.
Se coloco en la parte central de su jardín, acomodo su gorra, fijo su vista en el horizonte y se dijo entre si: “Soy el mejor bateador del mundo” lanzo la pelota al aire pero fallo el golpe.
Sin un segundo de vacilación, recogió la pelota, miro el solar que estaba continuo a su jardín y lanzándola al aire de nuevo, dijo: “Soy el mejor bateador del mundo”. Fallo de nuevo el golpe, falla numero dos.
Tomo nuevamente la bola, con una concentración mayor, con mas determinación diciendo.”¡Soy el mejor bateador del mundo¡” la lanzo al aire y giro el bate con toda su fuerza. Y sin embargo llego a la falla numero tres.
El niño bajo su bate y sonrió ampliamente “¿Como vez?” dijo el: “¡Soy el mejor lanzador de todo el mundo¡”.
Esta si es una buena actitud. En algunas ocasiones simplemente tienes que decidir fijarte en el lado bueno de la situación.
Cuando las cosas no salen como uno ha planeado, en lugar de cegarse, busca algo bueno en las circunstancias. Llena tu mente con pensamientos buenos. No importa en ocasiones si tienes la aptitud para hacer las cosas si tienes la actitud adecuada para intentarlo.
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