|
De acuerdo a lo publicado por el Diario Deportivo Olé, Diego Maradona apareció por TV en el programa Mar de Fondo, y también es un genio contando anécdotas.
EL BIDON MAS FAMOSO
Branco tomó y no veía, ja
"Nunca sufrí tanto en una cancha como en ese partido con Brasil, en el Mundial 90. No podíamos cruzar la mitad de la cancha. Ellos llegaban siempre antes que nosotros, un segundo antes... Y escuchábamos, pin, pum, ruido de palo, de travesaño, Goyco iba de acá para allá... El único que no llegaba antes era Branco, ja. En la barrera me miraba y me decía: "Diego, vos tenés la culpa". Estaban todos y venían a tomar los mejores. Hasta que casi encara Olarticoechea. Yo le decía: "Nooo, Vasco, nooo" (grita afinando la voz). En cambio a Valdo le decía "andá, Valdito, tomá vos que hace un calor bárbaro". Te juro que se dieron cuenta justo. Branco se la tomó toda, pateaba los tiros libres y se caía, veía nublado. Es más, después del partido, en los micros, Branco me marcaba desde enfrente, me señalaba y me decía: "Vos fuiste". Me acuerdo de que a Galíndez lo querían matar, le decían: "El es el que puso la droga". Y él les contestaba: "No, no". Se hacía el boludo, increíble. Yo, desde el Mundial ése con Branco no me hablé más, pero antes tenía una buena relación.... Alguien picó un Royphnol (tranquilizante potente) en el bidón y se pudrió todo".
EL CAPITAN CARRASCOSA
Un cordero al lado del Lobo
"Cuando al Burro llegó y le tocó dormir conmigo en Salta, estaba todo bien. Charlábamos... En cambio, cuando yo llegué a la Selección, era todo distinto. A mí me mandaron con el Lobo Carrascosa. Y yo hacía lo que él hacía. Si se acostaba a las 8, yo me acostaba a las 8. Si se despertaba a las 7, yo también. Un día me mandó a comprar los diarios y fui. Cuando se los di, me quedé esperando que me diera la plata. ¡Ni me los pagó!"
EL PICADO CON RONALDINHO
El día que el ídolo perdió
"Que no se entere el morocho (dice por Pelé, cuando le muestran una nota de Ronaldinho en Olé que dice que es su ídolo). Sí, es cierto que jugamos un picado. Yo lo había invitado, vino con el hermano y un amigo y nos pintaron la cara. Nosotros jugábamos con Coppola y otros dos que parecían mi viejo. En ese momento me dijo que a Pelé lo respetaba mucho, pero que el ídolo era yo. Un orgullo porque ése la mueve bien posta".
LA PATADA DEL MARISCAL
"No tenés nada, nene"
"En un Argentinos-River en la cancha de Huracán, me acuerdo de que me pegaron una de las patadas que más me dolieron en toda mi carrera, y eso que me dieron varias. Yo venía con pelota dominada. Gambeteo de tres cuartos de cancha hacia la defensa rival y cuando miro hacia adelante lo veo a él, el gran Mariscal Perfumo, a quien quiero mucho (hasta le robé la frase de que soy hincha de las jugadas). ¿Qué pensé en ese momento? Y... Yo quería meter marcha atrás y encarar hacia mi arco, ja. Pero al final fui para adelante para tratar de pasarlo. La toqué despacito, por un costado, y cuando fui a pasar para buscar la pelota me metió la patita acá (simulando un hachazo en el medio del pecho). Terrible, yo quedé tirado en el piso por el choque de frente, viste. Entonces viene Roberto caminando muy tranquilo, me levanta agarrándome del pelo y me tira con cara de malo: "¿No que no tenés nada, nene? (trata de imitar la voz ronca del gran ex defensor de River)". Ahí yo lo miré, con todo mi respeto de siempre, y le contesté que no. "Roberto, ¿usted está bien del pie, no?", le pregunté. Un fenómeno de verdad el Mariscal".
UN CANJE MUNDIAL
Medalla para el Negrito
"El Negrito Enrique, un fenómeno. Cuando estábamos dando la vuelta olímpica en México, yo lo miro y lo veo mordiendo la medalla. '¿Será de oro de verdad?', me dice. Un grande. Después, nos tocó ir juntos al antidoping. El Negro no hablaba ni una palabra de inglés. Pero escucho que dice 'change, change'. Me doy vuelta y le está cambiando la camiseta a una chica por cadenas, anillos. De repente, llega el marido de la mina y casi se arma un quilombo bárbaro. Tremendo".
UN LABURO CON DISFRAZ
Ahí viene el fumigador
"Sí, yo tuve un laburo cuando estaba en las Inferiores de Argentinos. Era para ganarme unos pesos para viajar, viste. Fui fumigador. En serio... Me ponía la pilcha, la escafandra, me decían a qué edificio tenía que ir y hasta ahí me iba a fumigar, ja. Iba con un compañero. Laburé unos meses de eso... Recién el Burrito decía que se llevó tres lucas por los primeros premios. Yo cobré mi primer sueldo y la llevé a comer a mi vieja a una pizzería. Pagué y pif, el sueldo había volado".
LA APRETADA DE LA 12
El Abuelo y el chumbo
"Yo me acuerdo de cuando nos apuró la hinchada de Boca, en La Candela. El Mono Perotti estaba colgado del teléfono, con las patas arriba de una silla y yo esperaba para hablar con la Claudia porque no había celular. Hasta que llegó un muñeco que le tiró del cable a la mierda. Yo me dije: "No, justo que yo tengo que hablar". Y ahí entró el Abuelo y dejó un chumbo arriba de la mesa de ping pong. No sabés cómo desaparecieron los que estaban jugando, todos con las manitos atrás... Se armó una reunión. Y a Ribolzi y a Pancho Sá los estaban cagando a pedos porque en el campeonato anterior habían tenido pica. Yo recién llegaba y traté de saltar para defenderlos. La hinchada de Argentinos no iba a apretar, al contrario. Volviendo a esta vez, el Abuelo empezó a hablar de que no ponían huevo y apuraba a los grandes. Entonces salté. Y él me frenó en seco. "Pará, con vos no es nene, con vos está todo bien y vas a ser el capitán. Pero a éstos, si no ganan lo vamos a matar a todos. A vos no te vamos a hacer nada, así que no te metás, ja . Muy caporale". Por eso lo miré y le dije "Abueliiiiito". No, en serio, ni le respondí".
POR ALGO ES MONZON
La apurada para Zenga
"Cuando eliminamos a Italia, viene Zenga y me empieza a hablar. "Es injusto que pasen ustedes, fuimos mejores, Diego", decía. Y yo lo cargaba: "Sí, tenés razón, pero volvete a casa". Todo en italiano. En eso se acerca el Moncho Monzón, que creyó que Zenga me estaba bardeando... Se le puso de frente: "¿Querés pelear vos?". Se agarró la camiseta y la rompió como el Increíble Hulk. Quedó en cuero, súper fibroso. Zenga se cagó".
MIRA QUE COMPAÑERO
Primicia a un Burrito
"Yo hablé clarito con el Burrito, porque venía de River y tenía de técnico a Passarella. Le dije los huevos que había que tener para estar. Pero se adaptó rápido, se quedaba con los grandes y nadie le decía nada. Algo que yo sólo podía hacer porque me bancaba Kempes. Con Ariel, la mejor. En el Mundial, cuando me dio el doping, al primero que se lo dije fue a él porque compartíamos el cuarto. Y se la bancó como un grande".
|