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Todavía está este hilo abierto?
Si lo que es ya quedó claro en el 7
en dónde en el 15
y la confirmación del lugar en el 36
o sea en la primera hora de la primera noche
80) pero bueno, Viajeroooooooooooooooo
eres como los malos escritores.., que pones las pistas y luego no te enfrentas a las explicaciones...jejejejejejej
¿Quieres hacer el "favó" de aclarar?
Ahh, buenos días...
besos
lady
..................
Los opuestos de una misma esencia, que se atraen, repelen y adornan su eternidad, desde que fueron creados...
78) BUENO, ULTIMO POEMA GRIEGO
 BUENAS NOCHES!
Pienso que hace sólo dos redondos meses
murmurábamos seriamente
sobre la fragilidad de sátiros y ninfas
perdidos en el laberinto Minotauro
y sobre la redención de la palabra
en boca de los pájaros de cualquier isla de Chipre.
Yo hubiera sido capaz de morir por ti
desnudo como un Hércules.
Nuestra cumbre era con águilas
que con parloteos alzábamos fogosos
hasta que volaran todos los laureles de eruditos
en la aureola ebria de dos locos en la cima del Olimpo.
¿Quién iba a sospechar que había algo más?
Pero usted pensó que yo tenía más hígado
que el flaco Prometeo
cuando me dio a probar el brebaje de sus besos.
Como el hielo crea gotas, me haces agua de ellas
y río del vasto océano mojando cual espejo de mis olas
las nubes que regresan al hielo de tu cima por el cielo.
Esas son cosas bonitas y redondas
y propias de un Narciso
pero necias!
Y te las decía sentado en el WC de Atenas
¡Que cosa más intelectual y elíptica
eran nuestras relaciones amistosas
cuando te ponía el beso entre tibia y peroné
al levantar tu amplia túnica de Helena.
Mi lugar era volver a ti redondamente
pues estaba en ti ese círculo virtual vicioso
tan exacto como el atrio de un Apolo
o como el gesto circular de algún hipódromo
o la circunferencia de Tales de Mileto
desoyendo siempre cualquier canto de sirena.
Abrí tu madriguera de Drogati y Melissani
con mi dorado vellocino
donde estuvo siempre mi glóbulo ocular más hábil.
O sea yo era un cíclope fanático;
de tus rótulas, tobillos y tu monóculo mojado
cuando me caías sobre el nervio ciático
quemando hasta las ruinas de mi ciudad deTroya.
Y ahora te pareces al círculo polar antártico.
¡Qué te pasa!
Deje usted de sacarle punta al lápiz
que no soporto el filo frío de su hachazo.
Creo que el aire ya no sostiene tanta ira
a partir de tu mirada en esa bola de cristal
que nos tiró a rodar la bruja Circe con inquina
¿Quién le dijo a usted que yo era un Pinocho mentiroso
para que sea usted esa versión mujer de don Otelo?
El verso era el consuelo
y en los espíritus la flama era tan sólo un paseo
por los cielos de Papá Noel y con sus renos
Usted era una Dama y yo todo un Vagabundo
O sea todo estaba bien. Cero errores.
Pero en alguna parte estaba el batiscafo
de las profundidades con los negros buceadores de Cousteau
¿Quién se iba imaginar que usted la señorita
frecuentaba obtusas amistades con su rey profundo
don Neptuno o Poseidón?
Mas ahora dices tú de todo y sin trémolos cobardes
me crujes como un árbol que se cae
a espaldas de mi propia barca de Odiseo
¡Pero que mujer más puntiaguda!
Ayer no más me lo pedías;
redondea mis mejillas bajas, me decías
y ahora pareces sacapuntas cargándome las culpas.
Todavía no se reponen estos versos
de tu gesto arisco tan cuadrangular
y quedarán deformes para siempre.
Mejor dicho; cuadriformes
con inmensos con enormes hematomas angulares
puntiagudos y picudos.
Y digamos las cosas como son:
fue por tu traición en la curva de tu talón de Aquiles.
cuando te mueven la cola esos Tritones cabalgando los delfines
Te lo digo resentido. Lo demás
tú ya lo sabes.
Tienes las dos alternativas
O me dejas correr esa cortina de la tina de tu baño
con la música estridente de la película Psicosis
y te clavo con mi daga y con malicia
o pídeme perdón como esa gorda de Amarcod
para que sigamos retozando y contemplando
la constelación del viejo Orión.
Mire usted
que sólo quiero jabonar esos melones resbalosos
a ver si en una de esas nos vamos juntos como globos
sobre la crisma de las eternas
las absolutas
pompas de jabón.
A menos que mi deseo clueco
a usted le importe un huevo.
No es justo, la tristeza
lejos, lejos se vaya;
¿para qué las tristuras
en la apacible estanza
de las canoras Musas,
que alegres himnos cantan?
Inútiles tristezas,
ni convienen, ni agradan.
No lo sabes, amigo;
no soy como pensabas,
ni en mi pecho se oculta
ardiente fiera saña:
soy blanda y apacible,
de la risueña Pafia
anhelo las delicias
y el tierno amor me agrada
es el sol de mi vida,
y dulcemente el alma
inspiró sus placeres
y dulce amargas ansias.

Es temprano todavía en este mundo, me oyes
No han sido domesticado los monstruos, me oyes
Mi sangre perdida y el aguzado, me oyes
Puñal
Que corre como carnero por los cielos
Y quiebra las ramas de las estrellas, me oyes
Soy yo, me oyes
Te amo, me oyes
Te tengo y te llevo y te visto
Con el blanco traje nupcial de Ofelia, me oyes
Dónde me dejas, adónde vas y quién, me oyes
Te toma de la mano por encima de los diluvios
Enormes lianas y lava de volcanes
Llegará el día, me oyes
En que nos entierren y miles de años después, me
oyes
Nos convertirán en rocas brillantes, me oyes
Para que sobre ellas luzca la crueldad, me oyes
Humana
Y en cinco mil añicos nos arrojará, me oyes
A las aguas uno-a-uno, me oyes
Mis amargos guijarros cuento, me oyes
Y es el tiempo una gran iglesia, me oyes
Donde a veces en las imágenes, me oyes
De los santos
Surgen lágrimas verdaderas, me oyes
Y las campanas abren en lo alto, me oyes
Un hondo pasaje que permita mi paso
Aguardan los ángeles con cirios y fúnebres salmos
No voy a ninguna parte, me oyes
O ninguno o los dos juntos, me oyes
Esta flor de la tormenta y, me oyes
Del amor
De una vez para siempre la cortamos, me oyes
Y no habrá de florecer de otra manera, me oyes
En otra tierra, en otra estrella, me oyes
No existe el suelo, no existe el mismo aire, me oyes
Que tocábamos, me oyes.
Y ningún jardinero tuvo la dicha en otros tiempos
Después de tanto invierno y tantos vientos fríos,
me oyes
Que nazca una flor, sólo nosotros, me oyes
Levantamos toda una isla, me oyes
Con grutas y cabos y acantilados florecidos
Oye, oye
Quién habla a las aguas y quién llora - ¿oyes?
Quién busca al otro, quién grita - ¿oyes?
Soy yo que grito, soy yo que lloro, me oyes
Te amo, te amo, me oyes.
DEL EGEO
" El eros, el archipiélago y la proa de sus espumas y las gaviotas de sus sueños en su más alto mástil el marinero ondea una canción. El eros, su canción y los horizontes de su viaje y el eco de su nostalgia en su más mojada roca la prometida espera un barco. El eros, su barco y la despreocupación por sus nortes y el foque de su esperanza en su más ligero oleaje una isla mece la llegada."
" Rosa del desierto, encontrar querías con que herirnos, más, como el secreto que va a liberarse, te inclinabas y era hermosa la orden que aceptaste dar y era la sonrisa como una espada alerta. El ascenso de tu cielo animaba el universo, de tu espina se arrancaba el designio del camino, nuestro impulso se insinuaba desnudo a poseerte, era fácil el mundo, un simple latido."
72) Todo es poesia Griega Moderna
PLACER
La alegría y perfume de mi vida es la memoria de esas horas
en que encontré y retuve el placer como lo deseaba.
Alegría y perfume de mi vida para mí, que detesté
cualquier goce de amores rutinarios.
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