(Viene de Escocia... agua de vida, vida de Escocia I y II)
JUEVES 4 DE AGOSTO…..6º DIA……GLASGOW DESCUBRIENDO GLASGOW
Como siempre nos acostábamos pronto, el madrugar no era demasiado problema, pero hoy fue el día que más tarde nos levantamos. A las 8 de la mañana. Primer contratiempo. En la ducha no salía agua caliente, y como las temperaturas de Agosto, no son como en Barcelona, no estaba dispuesto a ducharme en agua fría. Por lo cual, como vi. que en la primera planta, había una ducha comunitaria, me fui hacía ella y la utilicé. A la hora del desayuno se lo comentamos a la mujer que atendía los desayunos, y ella se encargo de pasar nota a su “fontanero”. Por primera vez desde que salimos de Barcelona, probamos el desayuno escocés: huevos, beicon, salchichas, tomate, champiñones….una dosis completa de colesterol… Después de desayunar, cogimos un autobús y nos fuimos hacia el centro de la ciudad, El bus en Glasgow es más barato. 1.20 euros el billete sencillo.
El autobús nos dejó en la calle Buchanan y desde allí fuimos a la oficina de turismo, para comprar el Explorer pass. La adquirimos por un periodo de 10 días, valido durante 30 días. Los días que se utilizaran no tenían por que ser consecutivos, con lo cual teníamos bastantes días de maniobra. El precio del Explorer era de 28 libras (42 euros) pero la amortizamos con creces. Todo lo que vimos con el Explorer, nos hubiera costado 72 libras (108 euros) por lo cual nos ahorramos 66 euros cada uno. Claro que también muchas de las cosas que vimos, si no hubiera sido por que teníamos la entrada gratis, no las hubiésemos visitado, pero todo lo que vimos, valió la pena…sobre todo si gustan las ruinas de abadías y castillos. Después de comprar el Explorer, nos fuimos andando hacia la catedral de Glasgow, que está al lado de la zona universitaria. Dentro de la catedral, hay folletos en todos los idiomas que por 10 peniques, te explican la historia de la catedral y lo que merece ser vista en ella. Por el exterior, su aspecto gris, como sucio, como si las obras de restauración de la piedra no se hubiesen realizado, si es que alguna vez se hicieron. Esta rodeada por un cementerio, sembrado de verde, y con numerosas lápidas sobresaliendo. La catedral de Glasgow es la mayor iglesia de toda Escocia. De culto presbiteriano, esta se fundó durante el siglo siete. Lo más hermoso de la catedral, es la cripta o iglesia baja, en la cual está enterrado el patrono de Glasgow San Mungo.
En la iglesia se venden como si fuera una tienda más de recuerdos, souvenirs de Glasgow. La entrada es libre, aunque en el Explorer nos figuraba como de pago. Al salir dimos una vuelta por su exterior, pisando decenas de tumbas de su cementerio, y contemplando una inmensa necrópolis que está situada en la ladera de enfrente de la catedral. Mientras paseábamos por el cementerio, una música de gaitas llegaba a nuestros oídos. Como si siguiéramos el sonido de Hamelin, conseguimos averiguar de donde procedía la melodía. A escasos metros, en un edificio que era una residencia universitaria, un grupo de unas 30 personas, estaban ensayando para el festival de música de gaitas que tenia lugar a mediados de mes en Glasgow. Sin el traje típico, pero si con todos los instrumentos necesarios, (gaitas y tambores) iban ensayando sobre todo el desfile, la marcha. Una y otra vez repetían el inicio de la melodía, mientras una decena de personas, les fotografiábamos como si fueran una atracción turística. De vuelta hacía la catedral, entramos en Provand´s Lordship, la casa más antigua de Glasgow. De entrada libre y perfectamente ambientada, esta casa fué fundada en 1456 como un hospicio. Sus tres plantas recrean como era la vida en la Escocia de mitad del milenio anterior. La catedral y esta casa, se salvaron de la destrucción que hubo en toda Inglaterra de las iglesias católicas con motivo de la reforma protestante de 1560. La casa pasó por varias vicisitudes, destrucción, reconstrucción, abandono…etc. Fue una visita agradable, donde al salir, se invita a dar unas monedas como donativo. En frente de la casa, se encuentra el museo San Mungo de vida y arte religioso. Como la entrada también era libre, entramos. Y fue una de esas pequeñas agradables sorpresas que se encuentran en cualquier viaje.
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