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Escocia... agua de vida, vida de Escocia III |
lwrence |
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VIERNES 5 DE AGOSTO…..7º DIA…..GLASGOW-KELSO LA RUTA DE LAS ABADIAS Nos habíamos propuesto una mega super ruta, con un montón de sitios por ver y no siempre cerca unos de otros. Y eso que era el primer día con coche. Pero no importaba. Éramos valientes. Nos levantamos pronto y a las 9 de la mañana ya estábamos en ruta. Cogimos la A-77 con dirección al Culzean Castle, aunque antes hicimos una pequeña parada en otro. Cerca de la ciudad de Kilmarnock, se encuentra el Dundonald Castle. Llegamos antes de las 10 de que era la hora de apertura y tan solo nos conformamos en visitarlo por fuera. Era nuestro primer castillo. Construido en el siglo XIII, en la actualidad tan solo se conserva en pie, parte de la torre del que durante algún tiempo fue residencia de los primeros monarcas escoceses. Cada castillo, cada ruina, tiene una historia, su historia. Historias llenas de batallas, de conquistas, de traiciones, de pagos por servicios, de destrucción, de esplendor… ¿si es una visita prescindible? Pues si… Sin más tiempo que perder nos dirigimos ya al Culzean Castle, cerca de Maybole. La entrada se hace por un camino que da acceso a los jardines, previo pago de 15 euros por cabeza. Los jardines son increíblemente hermosos, PRECIOSOS. El césped de un verde brillante, adornado por fuentes engalanadas con flores, maceteros rebosantes de color, flores y más flores por doquier. Es una delicia el pasear por ellos y sentarse en uno de sus muchos bancos y dejar recrearse la vista, tan solo contemplando el jardín, tan solo eso. Y el castillo no podía ser menos. Una fortaleza del siglo XVI, erigido sobre un vertiginoso acantilado que domina el estuario del Clyde. Al entrar en él, su primera estancia esta decorada por una colección de trabucos, la mayor de toda Escocia. Cada habitación esta decorada como si estuviera habitado, como si el paso del tiempo no hubiese hecho mella en él y sus habitantes aún se sentaran en sus grandes sofás. En cada estancia, unas hojas en varios idiomas, te explican que es aquella habitación y lo más sobresaliente de ella: que objetos no deben dejar de mirarse, la historia de cada sala y pequeñas dosis sobre la historia del castillo. Una única pega. No pueden hacerse fotos. En cada habitación, una persona del castillo vigila que la norma se cumpla. Todas las habitaciones son bellísimas, pero si hemos de resaltar una, ésta es la escalera oval que da acceso a las habitaciones y sobre todo al salón principal, con un piano y con unas vistas increíbles de su acantilado. Según nos contaron los vigilantes de las salas, que siempre amablemente te responden a cualquier duda, el castillo estuvo habitado hasta hace poco, pero sus dueños, la familia Kennedy, como no podían soportar el elevado coste de mantenerlo abierto, lo donaron a la The National Trust for Scotland. Un organismo que posee varios castillos y lugares históricos y que se encarga de rehabilitarlos para que se puedan visitar. Salimos del castillo, y caminando por sus jardines posteriores, encontramos un pequeño caminito que permitía acceder a la playa, y por ende tocar por primera vez el agua del mar del norte. Fría. Cerca también de Maybole, esta la Crossraguel Abbey. Como nos iba de paso y teníamos la entrada gratis, nos acercamos. Al llegar, vimos que éramos los únicos visitantes del lugar. El vigilante, un hombre de unos 50 años, tan solo estaba acompañado de su perro, un pastor escocés. Entramos en la Abadía, que aunque semidestruida, era preciosa. Al subirse en lo alto de la torre, comprobamos la perfecta sonoridad del lugar, pues nuestros gritos resonaban con fuerza por todo el lugar. Siempre nos preguntamos porque algunos lugares están masificados y otros casi desiertos como este. El cielo se puso caprichoso y empezaron a caer unas finas gotas de lluvia. Fuimos hacia el coche, pero antes nos detuvimos a jugar con el perro. Sin que le dijéramos nada, nos trajo una pelota de tenis, y nos la dejó en los pies para que se la tirásemos. Y así lo hicimos. Varias veces. Y siempre nos la traía para que se la volviéramos a tirar. Supongo que a pocos turistas vería aquel perro.
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| Enviado por lwrence. (17/12/2006) |
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| Fecha: |
17/12/2006 |
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7.1/10 |
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| CITA |
Tienen alma los libros. (Calderón de la Barca) (Citas)
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