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La vivencia de la sexualidad, ¿Derecho universal o concepto etnocéntrico? |
Joan Casanova |
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Como el lector habrá advertido, este artículo está impregnado de relativismo cultural. Y es que uno puede opinar, primero, que siendo la Sexualidad ese ámbito que, en potencia, permite al ser humano la máxima expresión de su libertad y su creatividad, no debe estar sujeto a, ni guiado por, ningún tipo de normas o principios, ni siquiera aquellos que se pretendan universales y defensores de la dignidad del individuo. Hablamos de la posibilidad de la libertad, de lo más cercano a un sentimiento personal de libertad absoluta. Si en relación con la vivencia sexual existen abusos, explotación, uniones no consensuadas, ignorancia, falta de control, etc., se puede opinar que los causantes de estos problemas, cuando existen (y es lo primero que habría que comprobar in situ en cada sociedad) son el particular marco legal o político, las costumbres sociales o las religiosas. Lo que en una cultura es considerado un abuso, o algo obsceno, o incluso ilegal, puede que en otra sea todo lo contrario. Por ejemplo, en culturas urbanas la zoofilia suele considerarse algo obsceno, mientras que en algunas aldeas rurales constituye incluso una forma socialmente aceptada de iniciarse en la vivencia sexual. O en algunas actuales culturas primitivas, así como en la Grecia antigua -la cuna de la civilización occidental-, lo que hoy sería penalmente juzgado como pederastia era no sólo una práctica común, sino además considerada como una iniciación a la vida, pues algunos padres dejaban a sus niños algún tiempo con ciertas personas mayores, a las cuales se les tenía un respeto especial por su edad, cuando no se las conocía directamente como sabios; ese niño se beneficiaba del cariño que le daba esa persona mayor (y que quizá sus padres no disponían del tiempo para hacerlo), de algunos conocimientos importantes sobre la existencia, y de una iniciación a los misterios de los sentidos. A lo que parece, tales niños no quedaban de ningún modo traumatizados.
¿Pensamos en Occidente que nuestra forma vivir la Sexualidad es la mejor que puede llegar a darse en este mundo? ¿Vivimos la mejor de las Sexualidades posibles, hasta tal punto que desearíamos que toda la humanidad pudiera compartirla? Tal vez se podría llamar a esto arrogancia etnocéntrica.
Se puede opinar, pues, que tales declaraciones de derechos, aplicadas a lo sexual, no son del todo éticas. Si se pretende dignificar la vida sexual de todas las personas en este planeta, puede darse ejemplo, puede crearse motivación al establecer unos principios universales, pero ello puede ir en contra de la misma noción de Sexualidad, la cual es una necesidad insoslayable de cualquier individuo, pero es también la expresión última de una religión, de unas leyes civiles, de unos usos y costumbres. Pretender dignificar la vivencia sexual de todos los seres humanos debería pasar, pues, por cambiar esas creencias religiosas, esos regímenes represores, esas costumbres irracionales que la moldean. Quién sabe, tal vez esa Declaración de Derechos Sexuales forme parte de un plan intencionado, de una estrategia a nivel global, orientada a provocar que la gente tome conciencia de la verdadera naturaleza de los regímenes políticos que les oprimen, o de la excesiva rigidez de sus propias costumbres sociales, o de la poderosa influencia sobre sus mentes de ciertas doctrinas religiosas todavía ancladas en la Edad Media; la ética de tal propósito, al no tener un origen autóctono, sería igualmente dudosa.
De entre las dimensiones de lo sexual antes mencionadas, quizá la más relevante sea la del acceso posible a la información sexual y a los servicios de salud sexual. No hay suficiente información sobre sexualidad, ni para hombres, ni para mujeres, ni en los países en desarrollo, ni de hecho en el mundo desarrollado. Esto está ligado a la represión y al control sobre las personas, claramente fomentado por los denominados poderes fácticos. Quizá deba empezarse por ahí, por extender esos servicios de salud y por poner todos los medios para que, simplemente, por propia decisión cualquier persona pueda, si es preciso garantizando al máximo su privacidad, y garantizando que su situación o su estilo de vida no serán un impedimento, acceder cuando lo desee a la máxima información que sobre la Sexualidad hayan elaborado expertos de todo el mundo.
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| Enviado por Joan Casanova. (28/12/2005) |
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28/12/2005 |
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6) . - colegiala1 - Id: 379645 -
(04/05/2008 14:01) . |

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5) ........ - Venus6 - Id: 342898 -
(14/07/2007 12:39) cierto |

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4) sumamente Istructivo - estrella-1 - Id: 328964 -
(26/02/2007 13:09) Mi punto de vista es que si es un concepto etnocentrico,pensar que la vivencia debe ser universal.Es muy respetable las culturas y creencias pertenecientes a cada lugarTambien es muy cierto que un hombre y una muger..ficica ...quimicamente..culto o no.universalmente su organismo funcion igual.Para lograr la liberacion deberian abolirce las culturas...y...seria pocible? |

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3) PARA HIDRA.- - sacatrusca2 - Id: 321731 -
(07/01/2007 21:01) ...Totalmente de acuerdo contigo Hidra, esas discriminaciones no son patrimonio de paises donde se usa el velo y las amp...ciones, en muchos lugares del mal llamado primer mundo se discrimina a la mujer. Las mujeres son víctimas del machismo, de las agreciones físicas y psicológicas, no son reconocidas como seres orgásmicos con deseos y derechos, son vistas como una extencion de los deseos y proyectos del hombre.
...Las continuas y absurdas mezclas de las cosas del amor con las cosas del honor, la cultura judeocristiana y otras, en casi todas el hombre como arquitecto de modelos y leyes ha situado a la mujer en un lugar a su servicio. Las mujeres libres son tildádas de deshonestas, de p...s, no son la SEÑORA de nádie, no son madres dígnas, son en definitiva sometidas al desprecio y a la discriminacion mas brutal, en muchos casos por sus propios hijos y padres, son la vergüenza de la família. esto algún día tendra que cambiar.
...José Farías Agustoni.- |

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2) hola... - hidra - Id: 331627 -
(11/12/2006 17:08)
Ofrecer a la mujer como signo de hospitalidad no es una barbaridad, es una humillante discriminación, hay “costumbres” que la mujer hacía y algunas (muchas) hacen sin opción. por el simple hecho de ser MUJER.
Tradiciones absurdas estúpidas como tapar a la mujer de pies a cabeza, no permitir que la vea un médico, amp...r su clítoris.
Hablamos de usos y costumbres?
La sexualidad la entenderemos cuando entendemos que hay tantas como tantos somos y que no es PATRIMONIO de ningún género, hombres y mujeres tienen los mismos derechos, hasta que ese concepto no se acepte, no solo la sexualidad otros puntos de nuestra convivencia se tambalea.
diría a los hombres que saber TOCAR a una mujer, es un ARTE que no todos poseen... saludos
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1) INCREIBLE PERO REAL.- - José Farias Agustoni - Id: 321731 -
(07/10/2006 19:53) ...DICIEMBRE DEL AÑO 2005, todavía este artículo no tiene ni un solo comentario,(o no tenía), lo que deberia causar terror,¿es desinteres por lo sexual?¿dogmatismo religioso?, ...tal vez simplemente falta de pensamiento crítico.
El articulo en cuestión es sumamente interesante y de gran actualidad.- |

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| CITA |
A las mujeres les gustan los hombres desesperados; si no los encuentran, los hacen. (León Daudi) (Citas)
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