 |
|
pretendo dormir,paso página
y le entretengo hasta luego en la mesilla.
apuro el café y abandono el cigarrillo
o lo que queda de él
en la penúltima esquina del cenicero
porque quizás, me prenda en otro luego.
¿yo que sé?
y acaricio como siempre ¿por qué no?
con la mirada,
esa pared de enfrente, tan amiga,
tan blanca, tan desnuda, tan cansada,
tan huérfana de cuadros
con leyendas impresas como yo,
que te hablan de paisajes con lunas de quimera,
de calles transitadas o desnudas,
de una plaza y de una esquina
donde un único farol, ayer iluminaba sin rubor,
algún que otro robado beso.
y nos miramos, como siempre nos miramos,
sin decirnos nada. todo está hablado ya.
otra noche más en blanco y negro,
nos pensamos.
otra más que añadir en silencio,
a ese otro impúdico, por osado,
que sin ser invitado se hace sitio,
nos invade y nos penetra sin más.
pretendo dormir. insisto.
sólo, única y exclusivamente
porque la imaginación ya no me fía más colores.
¿para que más? pregunto,
cuando no quedan ya más que sabores,
que no saben a nada,
cuando no quedan ya más que olores,
caricias o miradas de ese misterio hoy,
cómplice de nada y que nada son,
y lo único que intento de esta noche,
¡siempre la misma,dios!
o a mi me lo parece, se vulva madrugada,
y quisiera distraerla en vano intento,
para que se vaya de mi y se pegue a otra ventana,
¿yo qué sé?
pretendo dormir, tan sólo eso,
y si acaso,
aunque la rutina me trastorna demasiado,
amanecer mañana.
|
|
 |