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¿Recibiste mi carta? |
Juana Pinés Maeso |
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| Quiero dejaros esta pequeña muestra de una excelente y premiada poetisa manchega. Pertenece a uno de sus libros, concretamente al titulado... Y EN EL CORAZÓN PALOMAS. Espero que la disfrutéis. |
Querido Dios:
¿Recibiste mi carta, la primera?
¡Cuantas lunas nos han brillado encima
desde entonces!
¡Cuantos amaneceres se nos han roto en luz
desde aquel día!
¿Te acuerdas de que en ella me quejaba
de tanto desamparo,
de tanto corazón en carne viva,
de tanta soledad en rebeldía,
y quería zarandearte la memoria
y obligarte siquiera
a poner una fugaz mirada en mí derrota?
No lo tomaste a mal, seguramente.
Era tan sólo un grito de protesta,
un clamor de desdicha,
porque notaba que me habías dejado
de la mano de Dios,
y disculpa la frase.
A veces nos ocurre
(tú eres padre y lo entiendes)
que aunque el amor nos llueva
desde el alma para todos los hijos,
aunque lo derramemos equitativamente
en un fuerte aguacero de afectos torrenciales,
nuestro primer arrullo es para el más pequeño,
y los besos, como palomas blancas,
vuelan sin darnos cuenta
en busca de aquel hijo
que está más indefenso.
Y los otros reclaman de mil formas,
suplicantes o airados,
esos mimos que apenas se prodigan,
esa atención que entienden que les falta.
Como hice yo aquel día,
(¿me comprendes ahora?).
En fin, dejemos eso. Quiero comunicarte
que de alguna manera soy feliz,
que me encuentro tranquila y, a veces,
satisfecha,
que me busqué una tierra, mi tierra,
hospitalaria
donde plantar mi huerto,
donde sembrar mis sueños
y mi ilusión fecunda,
y, emocionadamente, le voy viendo los frutos
a tanta sementera.
Se serenó mi cauce turbulento
y ahora fluyo tranquila
hacia ese mar que aguarda mi llegada,
mejor cuanto más lejos,
porque ya he aprendido
que el dolor y la ausencia
forman parte de un modo intermitente
de esta vida que andamos,
y, aunque a veces me acosan,
llevo mejor las dentelladas…
No sé por qué te cuento todo esto.
Estoy casi segura que lo sabes.
Por eso me despido.
Igual que se despiden los amigos:
con un cordial abrazo y un hasta siempre.
Y, por favor, recuerda
que si en algún confín de esa existencia
inmaterial que ocupas
te encontraras un día con mis padres,
no te olvides de darles, de mi parte,
esos besos de nata que les guardo.
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| Enviado por Manchego-1. (02/11/2007) |
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| Fecha: |
02/11/2007 |
| Visitas: |
2407 |
| Valoración: |
8.6/10 |
| Votos: |
8 |
| Recomendaciones: |
5 |
| Opiniones: |
7 |
| Impresiones: |
15 |
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| CITA |
Hay mucha gente que cuando ha de hacer algo, hace algo; aunque no sea exactamente lo que ha de hacer. (Noel Clarasó Serrat) (Citas)
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