| |
 |
| |
Proverbios y refranes |
|
 |
|
Páginas: [1] ·2· [3] [4] [5] |
 |
 |
|
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
A la gorra, ni quien le corra.
Al agradecido, más de lo pedido.
Al agua corriente y al cristal, no se le pega na.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
A la guerra, con la guerra.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
A la hija casada sálennos yernos.
A la hija de tu vecino, límpiale el moco y cásala con tu hijo.
A la hija mala, dineros y casalla.
variante: A la hija mala, dineros y casarla.
A la hija muda, su madre la entiende.
A la hija, tápala la rendija.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
A la hora de la quema se verá el humo.
A la hora mala, no ladran los canes.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
A la larga, lo más dulce amarga.
A la larga, todo se arregla.
A la larga, todo se sabe.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Al alba de la duquesa, que le daba el sol a media pierna.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: 'Si yo quisiera.'.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: Si yo quisiera.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la co...lla.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile se prende.
A la luna, el lobo al asno espulga.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
A la luz de la vela, no hay mujer fea.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
A la madrastra, el nombre le basta.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
A la mal casada, miradla a la cara.
A la mal casada mirarle la cara.
|
|
 |
| |
Páginas: [1] ·2· [3] [4] [5] |
| Enviado por amigo2. (17/04/2008) |
 |
 |
| Fecha: |
17/04/2008 |
| Visitas: |
1041 |
| Valoración: |
8/10 |
| Votos: |
2 |
| Recomendaciones: |
0 |
| Opiniones: |
3 |
| Impresiones: |
0 |
|
|
|
|
 |
|
 |
|
|
 |
| CITA |
Hay personas que de sus riquezas no tienen más que el miedo a perderlas. (Antoine Rivard) (Citas)
|
|
 |
|