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Los Patos de Tolosa |
joaquín piedrabuena |
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| Un relato del mundo de la infancia |
Como todos los adolescentes, mis hermanos tuvieron proyectos y sueños. Algunos se habrán cumplido, la mayoría, definitivamente no. Así es la vida de los humildes.
Los recuerdo como si fuera hoy. Una idea les nació de repente. Sus ojos, puros de campo, contagiados por aquel cielo mágico de Los Cardales, brillaron más que nunca. Una sonrisa de satisfacción iluminaba sus rostros.
¡Ay!... cuánta ternura había en aquellos dos seres, cuánta inocencia…
-¡Nos vamos a llenar de plata!
-Sí con que compremos unas cien patitas y dos o tres machos al poco tiempo tendremos una buena crianza…la pucha, ¡qué lindo!
-Yo tengo ahorrado unos pesos, ¡los voy a invertir todos!
-Lo mismo voy a hacer yo. No vamos a dejar pasar la oportunidad. ¡Quiero salir de pobre!
Ese fue el diálogo de negocios, una tarde de Enero, en la estancia La Escondida. Armando y Raúl, soñaban despiertos.
¿La idea?, la crianza de patos. El pato asado, al horno, el huevo de pato, era, por entonces, muy preciado. ¡No estaba mal el asunto! Tenían el espacio necesario, comida había. Las condiciones estaban dadas.
El próximo paso de mis hermanos era convencer a Don Roque de ir a lo de un tal Tolosa a comprar los patos.
Es que Don Roque tenía sus tiempos… y sus cosas. Nunca estaba muy ocupado, pero cuando le pedían algo encontraba pretexto para decir no.
Sin embargo, cuando Armando lo encaró contandole el proyecto, Don Roque, soñador nato, se vio ante un espejo… y soñó a la par de ellos.
Era miércoles. El“Ñato”, sacudió su blanca cola espantando los mosquitos típicos del clima bonaerense. El caballo meneó la cabeza como inquieto o tal vez asombrado. La ida entresemana al pueblo y a esa hora de la tarde le habrá llamado la atención. Es más, no era viernes… los viernes 'santos' de Don Roque.
Al rato ya salían los tres a las risas. Una nube de ilusiones los envolvía. Sentí celos por no ir con ellos, pero comprendí que no era oportuno.
Casi al anochecer regresaron con cuatro cajas de cartón, con agujeritos. Me acerqué y un sonido hermoso de patito pichón reclamando comida y calor se escuchaba.
No aguanté la curiosidad y levanté despacio la tapa de una de las cajas. Conocí la delicadeza del “amarillo patito”. Quizás por esa vivencia, ese fue siempre mi color favorito. ¡Qué delicado plumaje!, ¡Qué belleza de ave! Tomé una. La acaricié y sentí ese temblorcito único de la vida en el hueco de mis manos.
-¿Querés uno Gury?, -me dijo Armando.
-¡Dale… ¿en serio?! -respondí enloquecido.
-Agarráte ese, pero cuidalo, he.
Corrí a mostrarle el patito a Doña Aurelia, quien, como siempre, sonrió y cubrió mi ser entero con su amor único.
Enseguida buscó una caja de zapatos, unos trapitos y “Amarillo” estaba al lado de mi cama. Esa noche cenó pan con leche.
Al otro día, Armando y Raúl preparaban con entusiasmo el habitad de los nuevos integrantes de la estancia, mas de cien patitos.
Don Roque, como era su costumbre, daba instrucciones y Martín Filosi brindaba toda una gama de consejos para optimizar la crianza de los patos, que, según él, era su especialidad. Aprovecho para mencionar que Filosi era mi padrino frustrado. Don Roque me había prometido como ahijado, pero, hombre de filosofía y religión propia, jamás me bautizó.
Así pasaron los días y los patitos crecieron. Pero, (siempre hay un pero), las ansias de mis hermanos crecían junto con aquellas aves para ver si veían una pata emp...r, o poner tan solo un huevo. Claro, ese era el objetivo y la cadena que impulsaría el aumento de la crianza y el fruto de la inversión.
Como todo chico, perdí el entusiasmo por “Amarillo”, que comenzó a crecer y no solo que no cabía en la caja de zapatos, si no que andorreaba por toda la pieza dejando sus “señales” pestilentes. Mi madre no tardó en mudar a “Amarillo” con sus compañeros.
Todos comenzaron a impacientarse. Don Roque merodeaba el sector de los patos y meneaba la cabeza negativamente. Filosi hablaba de tener paciencia. Armando y Raúl se notaban amargados.
Pasó definitivamente demasiado tiempo y Don Roque dio su veredicto:
-¡Son todos machos!, no lo puedo creer. No hay hembras.
Fue acertada la apreciación de mi padre. Filosi lo confirmó ante la desesperanza de mis hermanos. Era algo realmente increíble.
Después, lo de siempre. Don Roque culpó a mis hermanos por no saber elegir. Mis hermanos culparon a Tolosa por no ser honesto. Filosi, dijo haberlo sospechado desde el principio (nadie le creyó, ni yo).
El proyecto quedó trunco, como tantos. Los ahorros de mis hermanos caminaban graciosamente a los “balquinazos” en las viriles patas de aquellas graciosas aves.
Pero, en el campo, siempre aflora la gracia propia de los paisanos que hacen florecer risas de las desgracias.
Cierto día Armando, que era el mayor, fue a un baile en la estancia de Don Alonso. Esos bailes eran esperados por el paisanaje por ser uno de los pocos motivos de diversión.
A la mañana siguiente, mateando en el galpón, mis hermanos y el resto de la peonada conversaban acerca de aquel evento.
-¿Y, como estuvo el “bailongo”?, -inquirió Raúl.
-Malo. Había poco “pique”, -respondió Armando.
-¿Por?
-Casi ninguna “Chinita”, mucho “Machaje”, poca Hembra.
Hicieron un silencio en que solo se escuchó el ruido del mate al succionar la bombilla y luego, Juan Caezán, puso la cuota humorística:
-Entonces en el baile eran como los patos de Tolosa:
-¿Por qué?-Preguntó Armando
-Y... ¡todos Machos!-Dijo Juan
Rieron a las carcajadas. El dicho quedó en la estancia y se lo escuchó varias veces en el pueblo. “Todos machos, como los patos de Tolosa”.
Una historia tierna donde se vieron envueltos mis seres mágicos, mis seres queridos. Seres que sobrevivieron a la muerte misma en la infancia eterna bajo un cielo compartido.
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| Enviado por joaquinpoeta-01. (11/07/2008) |
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| Fecha: |
11/07/2008 |
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613 |
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7.8/10 |
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6) Joaquín... Pasa por donde tú sabes. - Cucuuu_1 - Id: 348890 IV=109 -
(11/07/2008 18:38)
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5) Joaquín - iris60 - Id: 338560 IV=108 -
(11/07/2008 14:38) Me encanta como escribes...
Narras vivencias con extraordinaria espontaneidad. Tienes mucho talento y una gran capacidad comunicativa.
Es un placer leerte.
Un abrazo,
Iris. |

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4) Bueno..., señor Sand0kan... - Lady_Jeanne1 - Id: 339251 IV=113 -
(11/07/2008 14:31)
El señor Piedrabuena ha publicado- y sigue publicando- no sólo prosa, sino también Poesia...Y lo hace muy bien, por cierto, con una gran sensibilidad...
Es de La Calera, Córdoba de Argentina...
Un hombre joven...
No doy más datos porque no sé si le agradará...
Yo he leido muchos cuentos suyos y tengo que felicitarle...Como muy bien decis, es la manera de narrar tan suave..., como desplazándose en una tranquila barca en un tranquilo lago...
Enhorabuena, señor Piedrabuena.
Se le entiende todo..., con usted no hay que entrar con subterfugios intentando adivinar. Ese es el buen escritor: ideas claras que se transmiten con claridad...
Lo demás son ganas de rizar el rizo....
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3) A mí también me gusta - sand0kan - Id: 319137 IV=93 -
(11/07/2008 10:52) He disfrutado más de la lectura que del acontecimiento en sí. Como ya te he dicho en otras ocasiones, me gusta mucho cómo escribes. Supongo que habrás publicado... |

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2) Me gusta - Mikel - Id: 331112 IV=110 -
(11/07/2008 01:30) Cuentas bien esas anécdotas de la infancia y adolescencia que tanto marcan a la persona.
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1) 10 - stg32 - Id: 327890 IV=102 -
(11/07/2008 00:26) . |

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| CITA |
La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando. (Pablo Ruiz Picasso) (Citas)
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