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El hombre que se negó a recordar |
Martín Canizales |
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| He estado escribiendo algunos ensayos y éste es uno de ellos. Hablo sobre mi amigo John. |
Debo aceptar que el día que lo conocí no me importó saber su edad. Era un hombre con una fuerte estructura física y no mostraba debilidad alguna. Su andar era seguro y señalaba con el dedo índice la dirección hacia donde había que ir, incluso cuando decidía corregir el rumbo. En cuestión del lenguaje corporal tiendo a ser muy observador y fue divertido para mí ver como en los movimientos que requerían de habilidad fina, súbitamente daba de golpes como evitando mostrar sutileza. La transformación que experimentaba su expresión facial, pasando del rostro adusto a la teatral muestra de sorpresa que distendía sus músculos al máximo, mostraba su habilidad para enfatizar una frase.
Pocas veces hablaba de sí mismo y debía ser solo lo absolutamente necesario. Parecía estar continuamente preocupado por los problemas diarios y sus citas de trabajo programadas, como para estar perdiendo el tiempo en nimiedades.
- Estoy pensando en comprar una casa en Santo Domingo- Me dijo alguna vez cuando le informé que nosotros estábamos terminando de cerrar el trato de la compra de nuestra casa.
Pero no le gustaba lo que había visto en su última visita a esa hermosa ciudad. Estaba en posibilidad de adquirir una enorme y bella casa en uno de los suburbios de la capital caribeña. Pero le molestaba sobremanera el solo pensar en verse reflejado en los hombres de edad avanzada que veía en la isla. Los describía como débiles tanto física como mentalmente, relegados de la sociedad y dejando pasar el tiempo que, de solo verlos, parecía detenerse como si esperara observar en ellos una manifestación de vida.
De lo poco que he podido saber sobre su vida, destaca la secreta admiración que tiene por su esposa, de origen Pakistaní, por su belleza e inteligencia.
- No hay que decir esas cosas. El cónyuge no es un buen sinodal para evaluar a su pareja -
Decía que cuando requiriera de opinión sobre cualquier aspecto de trabajo, proyecto e incluso al hablar de una prenda de vestir, la última persona a la que debería acudir era a mi esposa.
- Tampoco te va a aplaudir si tienes éxito -Decía frunciendo la nariz hasta el ceño. Tengo en claro que logró ser exitoso en todo lo que se propuso. Concibiendo el éxito como la superación del miedo a enfrentar las adversidades. Los resultados pudieron ser variables e incluso desfavorables, pero el reto valía oro.
Varias veces logré que expresara abiertamente su opinión sobre algunos temas controversiales. La guerra, la discriminación, los derechos civiles, la migración ilegal, la historia estadounidense y la familia.
- Ellos están conformes con lo que tienen, no creen necesitar más. No requieren estudiar o aprender inglés ganando cien dólares diarios. Es su meta y tratan de cumplirla día con día - Me explicaba con tranquilidad al verme consternado por la situación social de los mexicanos en Estados Unidos.
Recitaba su apreciación sobre la problemática de los hispanos como si lo leyera de un libro. Una larga vida de contrastes sociales y de aprendizaje sobre justicia social y las repercusiones de los cambios, le brindaban la razón.
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| Enviado por Martin. (17/06/2007) |
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| Fecha: |
17/06/2007 |
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7.1/10 |
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| CITA |
El camino más seguro es el del medio. (Ovidio) (Citas)
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